Su entrenador José Miguel Ramos valora así lo vivido en el partido:
Partido en el que nos ha faltado bastante intensidad.
En el primer cuarto, más o menos íbamos bastante bien, defendiendo bien arriba y supiendo salir de la presión, pero se acabó más flojo.
En el segundo y tercer cuarto fue un desastre, no estábamos centrados y no levantábamos la cabeza, con demasiadas pérdidas de balones yendo como locos a penetrar.
El equipo rival tenían tres chicos bastantes altos y eso sumado a que no cerrábamos bien el rebote le dábamos demasiadas segundas opciones y nos hacían muchos puntos debajo del aro.
El último cuarto lo ganamos, gracias a una mejor defensa y cierre de rebotes y que los chicos estuvieron más acertados.
El partido lo podríamos perder igualmente, pero no por esa diferencia. Un aprendizaje más para los chicos, para darse cuenta de que los partidos duran cuarenta minutos y que hay que estar centrados hasta la finalización del mismo.